No es admisible alegar una nulidad cuando se han precluido otras vías procesales para impugnar una decisión, pues las partes tienen el deber de actuar con lealtad procesal. Si una decisión pudo ser controvertida mediante recursos como la reposición o apelación y la parte dejó vencer los términos para interponerlos, no puede posteriormente intentar soslayar su negligencia invocando una nulidad bajo el pretexto de una vulneración al debido proceso, pues esto contraviene la buena fe procesal.
Así lo afirmó el Tribunal de Bogotá en Auto del 9 de septiembre de 2026 del doctor Ricardo Acosta Buitrago dentro del proceso con radicado 11001310304320230056301:
«Y la acreedora pudo protestar el desenlace mediante el recurso de reposición, en subsidio apelación, pero como dejó vencer el término, no puede ahora soslayar su incuria alegando ‘vulneración del debido proceso’, bajo el ropaje de un descarrío en el trámite de su asunto. Bien se sabe: la lealtad procesal «prohíbe utilizar la nulidad para lograr un efecto que pudo alcanzarse a través de otros mecanismos…»»



